La Fundación Corcovado fue creada por miembros de la comunidad de Bahía Drake, básicamente hoteleros, quienes preocupados por la inminente destrucción del bosque lluvioso del área, trabajaron para crear la Fundación Corcovado.
Desde entonces, nuestra organización ha ayudado al Parque Nacional Corcovado y a toda el Área de Conservación Osa (ACOSA). Para lograr esto, la fundación estableció un convenio con el Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE). Este convenio permite que la fundación contrate guarda parques con fondos privados para que trabajen en el sistema de parques nacionales.
A partir de este punto, la fundación contrató dos guarda parques y un ingeniero forestal. Los guarda- parques fueron muy agresivos en el control de la caza y la tala ilegales. Al mismo tiempo, nuestro ingeniero forestal fue muy exitoso detectando permisos de tala ilegales. Gracias a esos esfuerzos, lo permisos de tala disminuyeron de 132 a 16.
En los últimos cuatro años la Fundación Corcovado ha administrado exitosamente más de 30 programas y proyectos para la Osa. Con estos fondos, hemos podido pagar por gastos operativos para el parque nacional. Combustible, alimento y equipo también se han adquirido para el Parque. Ocho guarda parques, un ingeniero forestal y dos educadores ambientales fueron contratados a tiempo completo para el Área de Conservación Osa (ACOSA) por dos años.
Iniciando en Marzo del 2005, el Proyecto Fundación Moore – The Nature Conservancy donó fondos suficientes para la contratación de 67 empleados para ACOSA, entre los que tenemos 53 nuevos guardaparques.
Normalmente la Fundación Corcovado mantiene una planilla de 62 guarda parques, 2 abogados ambientalistas, un ingeniero forestal, y 2 educadores ambientales entre otros, para llegar a un total de 79 empleados contratados para el Área de Conservación Osa (ACOSA), lo cual corresponde al 50% del total del personal que labora para ACOSA.
La fundación participó activamente en la creación de la Coalición Técnica del Corredor Biológico de Osa (CTCBO) y es un miembro activo de la misma, junto con otras organizaciones importantes que trabajan en la Osa: incluyendo el Ministerio del Ambiente y Energía, la Fundación Neotrópica, el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) y el Centro de Derechos Ambientales y Recursos Naturales (CEDARENA).
A través del proyecto CTCBO, la Fundación Corcovado ha fundado y liderado el programa denominado Fortalecimiento para el Proyecto de Comités de Vigilancia para los Recursos Naturales (COVIRENAS). Estos comités están constituidos por personas de las comunidades locales que tienen el tiempo para ayudar a proteger el ambiente. Estos fondos fueron invertidos en ayudar para que los comités se organizaran, entrenaran y equiparan.
La Fundación también ayudó a la creación del Grupo Juvenil Los Jaguares. Estos jóvenes han recibido educación ambiental y actualmente están participando activamente en la protección de los recursos naturales de su comunidad. Talleres semanales y un par de giras de campo han ayudado para educar a los niños acerca de la importancia de proteger su ambiente.
Los chicos y chicas desde los 12 hasta los 20 años han participado en actividades tales como limpieza de playas y esfuerzos en reciclaje. También han iniciado las visitas a sus vecinos con brochures acerca de cómo reciclar y manejar de manera más adecuada los desechos sólidos.
Recientemente nos hemos percatado de la necesidad de aumentar nuestro rol con el sector privado con el objetivo de afrontar necesidades económicas actuales y futuras en la Península de Osa. La industria del turismo es un socio importante para la conservación. Por lo tanto, estamos promoviendo buenas prácticas para el turismo sostenible entre los hoteles y negocios turísticos de la Osa.
Esta actividad económica produce considerables cantidades de desechos, puede producir un impacto en la cultura local, compite por espacio con hábitats naturales y recursos naturales y su presencia puede afectar la flora y fauna.
Con respecto al manejo de desechos, los hoteles tienen mayores posibilidades de tomar medidas para el manejo de desechos sólidos. En Bahía Drake el tema de la basura ha sido una perpetua preocupación para sus habitantes. Hasta el día de hoy, la falta de un sistema de recolección ha causado que se manejen los desechos de la peor forma posible: la basura es quemada o enterrada.
Ambos procedimientos causan un gran daño al ambiente, especialmente la quema. Los gases liberados son carcinogénicos. Por otro lado, la lluvia puede arrastrar los materiales enterrados, arrastrándolos hasta los ríos y costas, para terminar en el océano. Para lograr un manejo eficiente de desechos sólidos, dos pasos son indispensables: disminuir la cantidad de basura producida reciclando los desechos y disponer responsablemente de lo que no se puede procesar en un relleno sanitario en la Bahía de Drake.
La Fundación Corcovado ya construyó un centro de acopio para materiales reciclables en Sierpe, que ayudará a consolidar el programa de reciclaje en Bahía Drake. La Tele- Secundaria de Sierpe está a cargo de recibir los materiales y venderlos a las diferentes compañías recicladoras. Los ingresos se utilizan para sufragar gastos de la institución.
Además, la Fundación Corcovado ha tenidos discusiones y talleres con los hoteleros en las comunidades acerca de cómo y qué reciclar en Bahía Drake.
La Fundación Corcovado tiene en su equipo a dos profesionales con amplia experiencia en prácticas de turismo sostenible para hoteles y otras empresas relacionadas con turismo.